Las primeras ediciones del Lazarillo aparecieron anónimas y el problema de su autoría sigue sin resolverse. Se ha atribuido a Hurtado de Mendoza, Lope de Rueda o incluso se recurrió al tópico, ya usado en la Celestina, del estudiante salmantino. Manuel de Asensio se lo atribuye a Juan de Valdés y considera que debió de componerse hacia 1525 en aquellas regiones que como Toledo eran foco del iluminismo. Otras fuentes más vagas apuntan hacia un converso ya que el nombre de Dios es el que más aparece en el relato, pero no hay referencia a Cristo, Jesús o María.
En cualquier caso, el anonimato funcionó como una perfecta máscara encubridora que permitió a su autor realizar un ataque a las clases sociales de su tiempo.
En cuanto a la fecha de composición, las interpretaciones parten de las alusiones históricas que aparecen en la obra, se habla de las Cortes celebradas en Toledo. Manuel Asensio es partidario de adelantar la fecha hasta los años veinte (1525-1540) por el ambiente de pobreza reflejado en el relato.
Respecto a la fecha de impresión, se conocen tres primeras de 1554: Burgos, Alcalá y Amberes que presentan muchas variantes entre sí. Existe la teoría de textos anteriores, pero no se han encontrado.
La obra consta de un prólogo y siete tratados. No hablaremos de su argumento pues lo damos por conocido, pero sí nos vamos a referir a otros aspectos interesantes de su forma y estructura.
Ya en el prólogo, se nos anuncia que se trata de un relato autobiográfico:
“Pues sepa V.M. ante todas cosas que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antonia Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nacimiento fue dentro del río Tormes…”
Toda la acción es retrospectiva y conduce a la exposición del caso, de cuyos detalles quiere enterarse la persona desconocida a la que Lázaro dirige su carta. El caso es la deshonra por las relaciones entre su mujer y el Arcipreste de San Salvador.
Entre los antecedentes autobiográficos cabe citar El asno de oro de Apuleyo. Blecua apunta otro tipo de autobiografías escritas por ilustres y soldados o los propios religiosos, como Confesiones de San Agustín.
Mayor semejanza existe entre el Lazarillo y las llamadas cartas de relación que dan cuenta de los hechos acaecidos, como las de Colón o Hernán Cortés.
Sobre el motivo que pudo conducir el desconocido autor a usar la forma autobiográfica, esta podría tan solo haber sido la manera de dedicar atención a personajes insignificantes de baja calidad, que hasta entonces no tenían hueco en la prosa narrativa, lo que no implica que hable de su propia vida.
Lázaro Carreter considera que es una novela de estructura cerrada, el relato está escrito para una persona que se desconoce y a quien se dirige la fórmula de vuestra merced. Cuando Lázaro le informa de cómo contrajo matrimonio y terminó como pregonero acaba el caso, concluyendo, pues, la novela.
Pero si la consideramos como una novela de personaje, entonces parece que se trata de un relato abierto, ya que Lázaro era un hombre joven y había posibilidades de nuevas aventuras.
Lazarillo tiene una deuda con historias y personajes folclóricos de gran tradición que tratan figuras esquemáticas y caricaturescas. Lazarillo es una adaptación de motivos literarios convertidos en obra de arte.
Por otra parte, podemos afirmar que en el libro no solo hay mucha vida plasmada en sus páginas, sino también mucho de literatura mezclada en aquella vida.
Que el Lazarilla tiene una intención moral, didáctica, irónica o satírica es un concepto de larga fecha. La tesis del erasmismo fue planteada por Moral Fatio y aceptada por Menéndez Pelayo y Julio Cejador.
En cualquier caso, el anonimato funcionó como una perfecta máscara encubridora que permitió a su autor realizar un ataque a las clases sociales de su tiempo.
En cuanto a la fecha de composición, las interpretaciones parten de las alusiones históricas que aparecen en la obra, se habla de las Cortes celebradas en Toledo. Manuel Asensio es partidario de adelantar la fecha hasta los años veinte (1525-1540) por el ambiente de pobreza reflejado en el relato.
Respecto a la fecha de impresión, se conocen tres primeras de 1554: Burgos, Alcalá y Amberes que presentan muchas variantes entre sí. Existe la teoría de textos anteriores, pero no se han encontrado.
La obra consta de un prólogo y siete tratados. No hablaremos de su argumento pues lo damos por conocido, pero sí nos vamos a referir a otros aspectos interesantes de su forma y estructura.
Ya en el prólogo, se nos anuncia que se trata de un relato autobiográfico:
“Pues sepa V.M. ante todas cosas que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antonia Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nacimiento fue dentro del río Tormes…”
Toda la acción es retrospectiva y conduce a la exposición del caso, de cuyos detalles quiere enterarse la persona desconocida a la que Lázaro dirige su carta. El caso es la deshonra por las relaciones entre su mujer y el Arcipreste de San Salvador.
Entre los antecedentes autobiográficos cabe citar El asno de oro de Apuleyo. Blecua apunta otro tipo de autobiografías escritas por ilustres y soldados o los propios religiosos, como Confesiones de San Agustín.
Mayor semejanza existe entre el Lazarillo y las llamadas cartas de relación que dan cuenta de los hechos acaecidos, como las de Colón o Hernán Cortés.
Sobre el motivo que pudo conducir el desconocido autor a usar la forma autobiográfica, esta podría tan solo haber sido la manera de dedicar atención a personajes insignificantes de baja calidad, que hasta entonces no tenían hueco en la prosa narrativa, lo que no implica que hable de su propia vida.
Lázaro Carreter considera que es una novela de estructura cerrada, el relato está escrito para una persona que se desconoce y a quien se dirige la fórmula de vuestra merced. Cuando Lázaro le informa de cómo contrajo matrimonio y terminó como pregonero acaba el caso, concluyendo, pues, la novela.
Pero si la consideramos como una novela de personaje, entonces parece que se trata de un relato abierto, ya que Lázaro era un hombre joven y había posibilidades de nuevas aventuras.
Lazarillo tiene una deuda con historias y personajes folclóricos de gran tradición que tratan figuras esquemáticas y caricaturescas. Lazarillo es una adaptación de motivos literarios convertidos en obra de arte.
Por otra parte, podemos afirmar que en el libro no solo hay mucha vida plasmada en sus páginas, sino también mucho de literatura mezclada en aquella vida.
Que el Lazarilla tiene una intención moral, didáctica, irónica o satírica es un concepto de larga fecha. La tesis del erasmismo fue planteada por Moral Fatio y aceptada por Menéndez Pelayo y Julio Cejador.
Para Bataillon el anticlericalismo de la novela procede de la tradición medieval y nada nuevo añade que lo relaciona con la crítica de Erasmo. Aunque no niega que este dilema contribuyera a crear la obra y a su éxito.
Pero hay diversos planos en que se pone de manifiesto el erasmismo, como la burla en el episodio del bulero hacia la devoción lacrimógena, tratado con carácter peyorativo o la frecuente alusión a la falta de caridad de los que más deberían cultivarla.
Alusiones irreverentes al Sacramento de la Eucaristía nos ponen en relación con la secta de los dejados, condenados por su falta de respeto por la Eucaristía, con la que nos sitúa en un posible autor converso.
En definitiva, el Lazarillo, a la luz de las recientes investigaciones, aparece cada vez más como un libro cargado de contenido ideológico.
Por otro lado, su lengua contribuye a reforzar un particular realismo que no pretende la reproducción fotográfica de la realidad, sino que la elabora. El Lazarillo es un prodigio de equilibrio entre lenguaje coloquial, en el que no faltan, como es natural, las expresiones populares, y un nutrido repertorio de refranes y modismos: “a quien nada es imposible, antes es todo posible”.
Probablemente lo más artificioso de la obra sea esa apariencia de sencillez que tan bien cuadra con la humilde condición de su protagonista.
El autor se caracteriza más por la selección que por la invención. Representa la reacción frente a la cortesanía y la retórica renacentista introducida en el diálogo por la Celestina.
Polisíndeton, construcciones gerundivas, aliteración e hipérbaton, ingeniosos juegos de palabras… valga de ejemplo el refrán anterior. El autor, en definitiva, dentro de su sencillez y tono popular, incorpora recursos estilísticos cuidadosamente dispuestos, por lo que podemos decir que no es una persona inculta.
Realiza una localización precisa de los lugares y de la realidad ambiental, aunque esa sobriedad informativa alcanzó más profundamente a los personajes.
Nota esencial es la constante presencia del humor, retozón a veces o escéptico, pero humano siempre. Es una forma de suavizar la amargura.
Con el Lazarillo madura ese gusto español por los ambientes realistas y pintorescos y por los personajes del hampa, quedando difusa la frontera entre crítica y apología.
Con esta obra se puede hablar ya de novela moderna española, abre un camino que lleva directamente al Quijote, sobre todo por su dimensión universal en lo que aparentemente no tiene más trascendencia que su propia fugacidad. De este libro ya pudo recoger Cervantes los dos componentes fundamentales de su obra: la controversia entre realismo e idealismo y la síntesis entre amo y criado, entre pícaro y caballero.
En cualquier caso, si el Lazarillo entró a formar parte de la tradición popular fue porque circuló por vía oral. Aunque el libro se vendió poco su influencia fue tan grande como el influjo que ejerció sobre las letras españolas. Fue preludio del Quijote, Cervantes sería uno de los pocos que supo apreciar su valor.
El peculiar carácter episódico del Lazarillo y la rápida fama que alcanzó explican la aparición de diversas continuaciones, como la Segunda parte del Lazarillo de Tormes, en la línea del Asno de Oro, alegoría social, la obra de Juan de Cortés Lazarillo de Manzanares, de semejanzas parciales, aunque más cerca del Buscón de Quevedo.
Un curios libro es el Lazarillo de ciegos caminantes, una descripción de los itinerarios de Buenos Aires a Lima.
También en nuestro siglo Cela, Ciro Bayo o Eduardo Alonso, Palos de ciego (1997), han seguido esta línea.
¿Quién era Juan de Valdés?
ResponderEliminarAl aparecer su primer libro, Diálogo de doctrina cristiana (Alcalá de Henares, 1529), fue denunciado ante la Inquisiciónue víctima de la reacción antierasmista. Emigrado a Italia, en Nápoles trató a Garcilaso de la Vega.
ResponderEliminarSu casa fue un verdadero círculo de reformistas y religiosos alumbrados.
¿Qué es el iluminismo?
ResponderEliminarEl movimiento religioso español del siglo XVI, también conocido como alumbrados, relacionado con una corriente mística desarrollada en otros lugares de Europa en los siglos XVI y XVII.
ResponderEliminarLa Revolución francesa, si bien tuvo otras causas, no hubiera sido posible, sin la presencia del iluminismo, que poniendo luz sobre el oscurantismo de la Edad Media, época en que se impedía pensar libremente, se alejó de las creencias religiosas para explicar el mundo y sus acontecimientos, para hacerlo a la luz de la razón.
El iluminismo tampoco hubiera existido de no haber precedido un debilitamiento del poder de la Iglesia, a causa de la reforma protestante que dividió al mundo cristiano en católicos y protestantes y del humanismo, movimiento filosófico que centró en el hombre el objeto de las preocupaciones terrenales, quitando a la religión ese privilegio.
Los filósofos iluministas, basados en el modo de conocimiento de la naturaleza, explicaron del mismo modo, los fenómenos políticos y sociales, dando origen a una crítica revolucionara del sistema institucional vigente en esa época, al que calificaron de irracional y contrario a la naturaleza, en múltiples aspectos, como la investidura del monarca como ser dotado por Dios de un poder absoluto y las diferencias sociales, amparadas legalmente en una sociedad jerarquizada.
¿Por qué no hablas de su argumento?
ResponderEliminarSi te pones así te lo cuento en pocas palabras...
ResponderEliminarEl Lazarillo de Tormes está escrito en primera persona como si fuera una extensa carta en la que se da explicación de una serie de sucesos.
ResponderEliminarEn ella se ven los acontecimientos de este niño que pasa pobrezas hasta su matrimonio ya cuando es mayor de edad.
Existen una serie de elementos moralizantes que muestra la realidad de aquella época en los que las personas deben pasar penurias para poder salir adelante en una sociedad que muchas veces actúa de forma injusta y despiadada.
De qué va el Asno de Oro?
ResponderEliminarNarra cómo el joven Lucio, víctima de un hechizo fallido que lo transforma en asno, pasa por varios amos y diversas aventuras.
ResponderEliminarEl tono humorístico es dominante, pero también hay reflexiones de tipo filosófico y religioso.
Es una obra imaginativa, irreverente y divertida que relata las increíbles aventuras de Lucio metamorfoseado en asno. Bajo esta apariencia oye y ve gran número de cosas extrañas, que son relatadas como cuentos intercalados en la novela, hasta que Isis le devuelve su forma humana.
La similitud con el Lazarillo está en que algunas teorías mantienen que la iniciación en los misterios de Isis relatada en el último libro de las Metamorfosis es autobiográfica.
Qué tienen que ver Confesiones de San Agustín con el Lazarillo?
ResponderEliminarSon trece libros en los que nos narra su vida,en este sentido es similar a lo que hace el autor en el Lazarillo.
ResponderEliminarHabla de su formación y su evolución interior; también de la psicología, de la filosofía, de su concepto de Dios y de su visión del mundo.
y con las cartas de relación de Cortés o Colón?
ResponderEliminarLa obra de estos, del mismo modo que la del Lazarillo, apareció publicada en forma de cartas, unas cartas en las que daba cuenta de las aventuras y nuevos sucesos que iban encontrando.
ResponderEliminarVéase debajo a modo de ejemplo la que envía Cortés a S.M. con motivo del descubrimiento de la Baja California, para él no Península sino isla.
"Sabed que a la diestra mano de las Indias existe una isla llamada California muy cerca de un costado del Paraíso Terrenal; y estaba poblada por mujeres negras, sin que existiera allí un hombre, pues vivían a la manera de las amazonas. Eran de bellos y robustos cuerpos, fogoso valor y gran fuerza. Su isla era la más fuerte de todo el mundo, con sus escarpados farallones y sus pétreas costas. Sus armas eran todas de oro y del mismo metal eran los arneses de las bestias salvajes que ellas acostumbraban domar para montarlas, porque en toda la isla no había otro metal que el oro..."
El Lazarillo, ¿novela de caso o de personaje?
ResponderEliminarAparentemente se podría decir que es una novela de caso, pues el motivo de la misma es dar a conocer a "vuestra merced" las prácticas deshonrosas del Arcipreste de San Salvador.
ResponderEliminarPero la interpretación debe ir más allá y, por otro lado, se podría pensar que el caso no es más que una justificación para novelar sobre un personaje humilde y descatalogado dentro de la novelística anterior. Así pues, como novela de personaje se podría seguir desarrollando puesto que Lázaro es joven y podría seguir padeciendo aventuras.
De ahí las diferentes continuaciones apócrifas que se hicieron de la obra.
conoces otro refrán dentro del Lazarillo?
ResponderEliminarMás da un duro que un desnudo
ResponderEliminarqué es un polisíndeton?
ResponderEliminarFigura que consiste en emplear repetidamente conjunciones para dar fuerza a la expresión, para destacar varios términos, etc.;
ResponderEliminarp. ej.,
«Vete muy lejos de mi lado, / a donde yo nunca te vea, / que pobre, ciego y solitario, / y herido, y triste, amo la tierra» (José Hierro).
y la aliteración?
ResponderEliminarFigura retórica que consiste en la repetición de los mismos sonidos (fonemas) en una misma frase o verso para producir un efecto de musicalidad y sonoridad.
ResponderEliminarOye el sórdido son de la resaca, infame turba de nocturnas aves"
Góngora
Perdona, ¿y el hipérbaton?
ResponderEliminarEl hipérbaton es la figura literaria que consiste en trastocar o desordenar el orden natural sintáctico de la frase.
ResponderEliminar¿Por qué circuló tanto por vía oral?
ResponderEliminarEn primer lugar porque a pesar de la invención de la imprenta seguía siendo difícil acceder a un libro.
ResponderEliminarEn segundo porque la tradición oral era larga y el analfabetismo imposibilitaba la lectura.
Y en tercer lugar, porque muchas de las ideas del libro resultaban incómodas para las convenciones de entonces. De hecho el libro fue incluido dentro del catálogo de libros prohibidos de la Inquisición, y muchos de los apuntes anticlericales fueron raspados o suprimidos.